¿Qué es la abrasión corneal?
Una abrasión corneal es una lesión de la córnea, la membrana transparente situada en la parte delantera del ojo que recubre el iris y la pupila, y que permite el paso de la luz a las estructuras internas del ojo.
El contacto accidental con el polvo, la arena, las virutas de madera o las partículas metálicas puede arañar o cortar la córnea. Por lo general, la lesión es superficial, por lo que se denomina "abrasión".
Cuando la córnea se lesiona, se puede experimentar una sensación de grano en el ojo, dolor, enrojecimiento, ardor, lagrimeo, fotofobia, visión borrosa y dolores de cabeza. Una abrasión corneal puede curarse en 24-72 horas y rara vez evoluciona hacia una úlcera, erosión o infección.
El tratamiento inicial debe ser sintomático e incluir: extracción de cuerpos extraños, analgesia con antiinflamatorios no esteroideos tópicos u orales y prescripción de antibióticos. Las abrasiones de la córnea pueden evitarse a menudo utilizando gafas de protección mientras se realizan actividades que exponen los ojos al riesgo de sufrir lesiones.
Funciones y estructura
La córnea es un conjunto organizado de células, estructuralmente en continuidad con la esclerótica (parte blanca del ojo). Esta fina membrana tiene tres importantes funciones en la visión: protección, filtrado de ciertas longitudes de onda ultravioleta y refracción (la córnea es responsable del 65-75% de la capacidad del ojo para enfocar la luz en la retina). Para que la luz pase correctamente a las estructuras internas del ojo, la córnea debe ser totalmente transparente.
Por ello, no está vascularizada y toma oxígeno y alimento de las lágrimas (células superficiales del epitelio) y del humor acuoso que llena la cámara anterior (células profundas). Por otro lado, hay numerosas terminaciones nerviosas libres, lo que hace que la córnea sea una de las partes más sensibles de todo el ojo. Todos estos aspectos tienen una importancia considerable, ya que una lesión grave de la córnea puede causar ceguera aunque otras partes del ojo sean perfectamente normales.
Cause
Normalmente, las abrasiones corneales son el resultado de una lesión directa.
Las causas más comunes son:
- Un cuerpo extraño entra en el ojo y se queda atascado dentro del párpado superior (ejemplo: pestañas, polvo, arena o ceniza)
- Algo golpea el ojo (ejemplo: la rama de un árbol, el borde de un papel, una uña, etc.)
- Llevar lentes de contacto durante más tiempo del recomendado
- Frotarse los ojos enérgicamente
- Ciertas afecciones oculares, como el tracoma u otras infecciones
Personas de todas las edades pueden sufrir daños en la córnea. En algunos casos, la actividad profesional puede aumentar el riesgo, como en el caso de los agricultores, los carpinteros y los trabajadores de la construcción expuestos a entornos que contienen partículas en el aire, como polvo, serrín y arena.
Incluso los materiales que alcanzan gran velocidad pueden penetrar en el ojo y causar lesiones aún más profundas: un pequeño fragmento de metal, por ejemplo, puede golpear a una persona mientras utiliza una amoladora sin gafas de protección.
Síntomas
Los síntomas varían de una persona a otra, en función del alcance de la lesión. Las abrasiones corneales, excepto en los casos causados por quemaduras químicas extensas o por la luz ultravioleta, suelen afectar a un solo ojo.
En el caso de la abrasión corneal, se pueden experimentar los siguientes síntomas:
- Dolor, que puede empeorar con el movimiento de los músculos extraoculares
- Fotofobia (sensibilidad a la luz)
- Dolores de cabeza
Diagnóstico
Si se sospecha de una abrasión corneal, se debe consultar al oftalmólogo para obtener un diagnóstico correcto. Durante el examen ocular, el médico hará preguntas al paciente sobre sus actividades diarias, las posibles causas de la lesión, los síntomas experimentados y la presencia de otras enfermedades oculares actuales o anteriores, como el glaucoma.
Se utiliza un colirio anestésico para aliviar temporalmente el dolor. Para diagnosticar con precisión la afección, se utilizan gotas oculares que contienen fluoresceína (de color amarillo-naranja) en combinación con una luz filtrada de color azul cobalto, que realza la abrasión corneal (evidente por su color verde).
Complicaciones
- Las complicaciones de las abrasiones corneales pueden incluir cicatrices y úlceras en la córnea
- La presencia de cicatrices en la córnea puede provocar la opacidad de la carne (leucoma)
- Las lesiones causadas por material vegetal (por ejemplo, una aguja de pino) pueden provocar una inflamación retardada dentro del ojo (iritis)
- Una infección corneal puede extenderse a otras partes del ojo y provocar cambios temporales o permanentes en la visión
- En ocasiones, el epitelio cicatrizado puede adherirse sin problemas a la membrana basal subyacente, dando lugar a erosiones corneales recurrentes
Tratamiento
La mayoría de los pacientes deben ser examinados de nuevo en las siguientes 24 horas y, si la abrasión no se ha resuelto completamente, será necesario un nuevo examen al cabo de 3-4 días. Otras causas pueden tardar más en curarse o requerir un tratamiento más amplio; por ejemplo, si la abrasión es muy grave, puede ser necesario un trasplante de córnea, que elimina la superficie dañada y la sustituye por una nueva.
Las medidas inmediatas que se pueden tomar en caso de abrasión corneal menor son:
- Enjuague el ojo con agua limpia (o utilice una solución salina, si está disponible) para eliminar las pequeñas partículas de polvo o arena. Se puede lavar el ojo inclinando la cabeza hacia atrás y vertiendo agua en el ojo abierto.
- Las lágrimas artificiales o las gotas lubricantes para los ojos pueden aliviar las molestias temporales.
En caso de abrasión de la córnea, sigue siendo aconsejable consultar inmediatamente a un médico. Mientras tanto, es importante evitar ciertas acciones que pueden agravar el daño:
- No intente extraer un objeto que haya penetrado profundamente en el globo ocular, aunque sea grande y le impida cerrar el ojo.
- No se frote los ojos después de una lesión. Tocar o presionar el ojo puede empeorar la abrasión corneal.
- No toque el globo ocular con bastoncillos de algodón, pinzas u otros instrumentos, ya que estas maniobras pueden agravar la lesión.

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